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Orgullo Z. Una de Zombis y Travestis

19 Marzo, 2012 - Libros Z

Orgullo Z muestra la lucha contra muchos de los clichés que pesan sobre el colectivo LGTB y concretamente sobre los asiduos a Chueca, crítica ácida hacia los gobiernos o la iglesia católica, la homofobia, las fobias internas del propio colectivo o la discriminación por la infección del vih.

18/03/2012 – A.G. Orgullo Z, el libro de Juan Flahn y editado por Stonewall es una novela que se podría definir con una sola palabra, al más puro estilo Jesulín de Ubrique. Im-prezionante. Pero resumir de esta forma tan peregrina una novela sería tremendamente injusto y un atropello, no solo para la lengua castellana si no para Orgullo Z, por lo que podemos añadirle sin cortarnos demasiado que es trepidante, fantástica, de las que mantienen la tensión, de acción, terrorífica, petarda, surrealista por momentos, cómica, expectante, o si lo resumimos, maravillosa.

Para todos aquellos que gusten de travestis y zombies éste es sin lugar a dudas su libro, como bien lo podría resumir el mismísimo Juan Flahn, aunque desde Cáscara amarga podemos atrevernos un poco más y hablar sobre esas personas que tras unos días de desenfrenada fiesta del Orgullo son atacados por extraños seres sedientos de carne humana que vuelven a la vida y solamente son aniquilados cuando se les destruye su cerebro. Tres personajes principales de lo más peculiar cada uno, desde Miguel, el negro musculado chapero con vih que vive con su pareja y que se convierte en héroe de la noche a la mañana; a Toñi Ponzoña, la travesti gaditana totalmente alocada que recorrerá Chueca completamente desnuda pero sin perder su peluca; pasando por Belén, la joven e ingenua lesbiana que enamorada vive en el barrio gay por excelencia de España. Cada uno con sus matices, sus momentos de gloria, y un instinto de supervivencia que demostrarán a lo largo de Orgullo Z.

El libro, al más fiel estilo La Noche de los Muertos Vivientes, o de la serie The Walking Dead no se queda solamente en la narración de las peripecias de los protagonistas por escapar de una muerte horrible a manos de zombies. Tiene mucha más miga, intentando luchar contra muchos de los clichés que pesan sobre el colectivo LGTB y concretamente sobre los asiduos a Chueca, crítica ácida hacia los gobiernos o la iglesia católica, la homofobia, las fobias internas del propio colectivo, la discriminación por la infección del vih, y hasta la mención de algún que otro personaje televisivo demostrando que el boca a boca de la gente también puede hacer escuela en el mundo de la fama. No se pueden pasar por alto la simpleza de los comentarios o la forma de actuar de Toñi Ponzoña, el personaje más excéntrico y surrealista de la novela con el cual la carcajada está asegurada en cualquiera de sus apariciones, y no se distingue exactamente si todo ello es fruto de su absoluta frivolidad o de la tensión del momento.

Flahn juega con esta novela al incluir en la última parte de la misma un texto dramático, una especie de guion de lo que podría ser una representación teatral, o mismamente, un guion para una película o serie. El tiempo, su éxito y sus aciertos harán que podamos ver a Miguel, Belén o a Toñi Ponzoña en alguna pantalla, y por el momento, con una tercera reimpresión desde su reciente lanzamiento hace apenas cuatro meses, todo indica que Orgullo Z va en la buena dirección. Y ya en su versión cinematográfica ver si habrá un final tan abierto, inesperado y que tanto invita a la reflexión. ¿Un mundo de zombies? ¿Un mundo de gais? ¿Un mundo como el actual? Entrevistamos a su autor para que nos lo aclare.

Juan Flahn, autor de Orgullo Z

A.G. La novela parece concebida por y para el barrio de Chueca, ¿Tendría sentido una novela en el barrio de Lavapiés? ¿o un salto hacia el mediterráneo Gayxample?

Juan Flahn. ¿Te refieres a una novela de zombies en esos barrios que citas?

Eso es.

Bueno, por qué no. Lo que pasa es que Chueca tiene unas características concretas que lo hacen especial, como su extensa y heterogénea población homosexual, los garitos y tal. Pero supongo que en Lavapiés se podría narrar también una interesante invasión zombie; me la imagino más interracial, con zombies de todos los colores, con supervivientes más porreros y perrofláuticos… no sé. Y la de Gayxample serían todo mariquitas finas, de marca, muy bien vestidas. Hasta los zombies serían pulcros y de diseño.

Recorrer Chueca tras la lectura de su libro es fijarse en cada uno de los edificios, comercios y calles que menciona Juan Flahn en Orgullo Z, buscando cualquier salida ante un ataque zombie. ¿Han sido elegidos totalmente al azar?

No. Los comercios y casas están situados estratégicamente para delimitar la zona del centro de Chueca y que aparecieran gran parte de sitios interesantes porque una cosa de la que me di cuenta mientras rodaba “Chuecatown” es que Chueca no es un barrio arquitectónicamente interesante ni bonito, así que me aseguré de que aparecían los sitios más emblemáticos, como la plaza Vázquez de Mella, la de Chueca o la SGAE. Luego, algunos de los locales son reales como la farmacia y otros ficticios, pero inspirados en otros reales, como la tienda de Delicatessen que es una mezcla de varias tiendas de Chueca, una de las cuales estaba cerca de mi casa y cerró hace un tiempo.

Juan Flahn, autor de ‘Orgullo Z’Destripemos a los personajes pues ninguno tiene desperdicio, pero comencemos por Toñi Ponzoña, sin lugar a dudas el personaje más curioso, ¿Frívola? ¿Demasiado acostumbrada a la vida en Chueca?

Sí, Toñi es la típica travesti que se ha ganado el jornal en Chueca desde siempre, está acostumbrada a bregar con todo y es desconfiada y egoísta porque imagino que se la habrán metido doblada mil veces. Es frívola, sí, pero no más que el resto de los personajes, sólo que ella tiene menos barreras, es más lanzada y expresa sus sentimientos y contradicciones con más espontaneidad.

¿O quizá Toñi está muy próxima a un ataque de histeria de esos que se solucionan con una bofetada?

No lo creo. Toñi pasa por situaciones terribles y mantiene la cabeza admirablemente, incluso cuando más cerca está de perder el control y enloquecer su propio diálogo interior le hace mantenerse razonablemente estable. Me parece mucho más frágil Belén.

Miguel es el gran héroe de Orgullo Z, que representa un poco la culpabilidad por los excesos en su pasado y que instintivamente logra la redención dándolo todo más allá de su propia supervivencia ¿Un antihéroe, una especie de Jesucristo gay capaz de dar su vida por salvar a los demás?

Bueno, bueno, me ha encantado la interpretación de Miguel que habéis hecho. Yo no he ido tan lejos, simplemente se trata del héroe y como tal tiene la llave de la solución al problema, sólo que en este caso esa llave es también su condena.

Belén representa la ingenuidad en persona, la juventud y la ilusión por vivir, el amor y la vista hacia delante de alguien que deja atrás una vida en provincias por la liberación en Chueca. ¿Su personaje es una crítica hacia lo que uno espera encontrarse en esa vida de liberación y que luego no es tal?

Yo no hago críticas cuando escribo, al menos conscientemente. Procuro crear personajes que se expresen con coherencia y que sea el lector o espectador quien saque conclusiones según le parezca. Pero el personaje de Belén representa la inocencia, evidentemente, la mansedumbre, piensa siempre bien de los demás. Ella es capaz de justificar a los militares que le pegan un tiro, no se queja nunca, su novia es la mejor (cuando evidentemente es una mujer egoísta que la maneja) y en definitiva sólo quiere ser feliz en una vida de liberación recién descubierta. Representa la inocencia e impulso de la juventud, esa sensación de que tienes todo por delante y de que todo va a ir bien por muy mal que estén las cosas.

Seguro que nadie le ha hecho a estas alturas la pregunta, pero se habla y se ha hablado desde un principio en una novela con vistas a una posible recreación cinematográfica. ¿Es solo un planteamiento intencionado?

Toda la gente que la lee dice que es muy cinematográfica. Y tal vez el hecho de que yo haya dirigido una peli comercial hace que la gente haga la asociación directa y piensen que esta novela debería ser llevada al cine. Ojalá suceda, yo lo estoy deseando pero no hay a día de hoy ninguna propuesta en firme sobre este particular.

¿Hay algún proyecto mental de Juan Flahn de llevar realmente a Orgullo Z al cine o se está a la expectativa de que algún productor se decida?

Estoy a la espera de que alguien, primero, compre los derechos por un pastón. Y después que venga todo lo que tenga que venir.

Esta pregunta supongo que no la responderá, o que dará una respuesta elegante sin mojarse demasiado, pero precisamente es lo que nos gustaría, que se mojase y pusiese cara a los personajes de Orgullo Z en una posible versión cinematográfica o teatral ¿Se atreve?

Sí, cómo no. Miguel: Emilio Buale. Belén: Nerea Camacho. Toñi: La Prohibida

Independientemente de si la novela es llevada al cine o no, más de un lector le habrá sugerido que Orgullo Z debería tener una secuela ¿Está animado a escribirla, o al menos ha entrado esa posibilidad entre sus planes?

Estaría dispuesto a escribir la secuela si realmente Orgullo Z tuviera los suficientes lectores ávidos de leer una secuela. Si eso fuera así, tendría que plantearme también un punto de vista nuevo, algo que aportar a la segunda parte que fuera lo suficientemente interesante como para que resultara original y genuina, y no una mera continuación o repetición de lo anterior.

Y para esos lectores ávidos que queden con ganas de más zombies ¿Qué recomendaciones les puede hacer?

Me gusta mucho la serie Dead Set. Es de lo mejor que se ha hecho en cuanto a zombies se refiere. Luego me hizo mucha gracia también la película Zombieland. Y claro, están las clásicas La Noche de los Muertos Vivientes y una española maravillosa que se llama No Profanarás el Sueño de los Muertos.

Vía cascaraamarga.es